Consejos y trucos ¿Cómo aprender a catar vino?

Consejos y trucos: ¿Cómo aprender a catar vino?

Consejos y trucos ¿Cómo aprender a catar vino?Seguro que muchas veces has querido aprendersaber catar un buen vino. Es decir, saber degustar y apreciar cada uno de los matices de una de las bebidas más típicas que acompañan muchas de nuestras comidas y celebraciones.

Porque quizás es una de las lecciones gastronómicas que más curiosidad despiertan en nosotros. Así que hoy, en Restaurante Europa Barbacoa os vamos a dar una guía muy simple para aprender a catar vinos y parecer unos expertos en vuestra próxima cena o comida con familia o amigos.

Porque, contrario a lo que puede parecer, entender de vinos no es algo que esté al alcance de grandes sumilleres. Con unos sencillos trucos y conocimientos, hasta el menos experto en vinos podría salir adelante en una cena rodeado de entendidos.

Lo que debemos tener claro es que, para catar un vino entran en juego casi todos nuestros sentidos. No se trata únicamente de saborearlo, sino también de mirarlo con calma y de notar sus olores. Todo ello nos dará una información muy valiosa sobre el vino que tenemos delante.

Pero, antes de empezar la cata, debemos tener en cuenta varias consideraciones. Lo primero de todo es probar cada vino en una copa distinta, para que no se mezclen. Y, por supuesto, hacer la cata de vinos en un lugar ventilado y luminoso, para apreciar bien cada matiz. Además, si queremos ser muy puristas y hacerlo perfecto, cuando queramos hacer una cata de vinos debemos evitar llevar un perfume muy fuerte.

Teniendo estos primeros consejos en cuenta, ya podemos empezar con los trucos y consejos para aprender a catar vino. Los hemos dividido por los diferentes sentidos que entran en juego en una cata. Y te daremos las claves para apreciar cada uno de los matices que nos ofrece esta fantástica bebida. Así que saca la libreta y coge tus apuntes, los vas a necesitar si quieres impresionar a alguien en tu próxima cena.

Cómo catar un vino

Consejos y trucos: ¿Cómo aprender a catar vino?1. Vista

Después de servir un poco de vino en nuestra copa, debemos cogerla por el tallo o la base, para evitar calentar el vino con la mano. Ahora, inclinamos la copa (unos 45º más o menos) para observar su color. Los tintos jóvenes tienen un color cereza brillante o rubí, mientras que si el vino tiene un color granate o teja se tratará de un vino envejecido con crianza.

Además, si colocamos la copa sobre una hoja con texto y es imposible leerlo, diremos que se trata de un vino de capa alta. En cambio, si podemos leerlo, se tratará de un vino de capa baja. La vista también nos da detalles de la densidad del vino. Si movemos un poco el vino de la copa veremos cómo caen las lágrimas del vino. Cuanto más rápido caigan, mayor densidad tendrá y, por tanto, mayor graduación alcohólica tiene.

2. Olfato

Primero, sin mover el vino, ponemos la nariz en el borde de la copa y olemos. En esta fase notaremos lo que se conoce como los aromas primarios del vino. Éstos son los propios de la variedad de uva con el que se haya hecho ese vino. Luego, si agitamos un poco la copa y volvemos a oler, notaremos los aromas secundarios. Ésto es porque el vino se oxigena un poco más y desprende otros aromas, abundantes en los vinos jóvenes. Si seguimos agitando con más energía podremos notar los armas terciarios, también llamados bouquet. Son más complicados de notar, pero nos dan información sobre la crianza del vino.

3. Gusto

Lo primero que notamos de un vino, nada más probarlo, se denomina también ataque. Todos los vinos tienen 4 sabores básicos: dulce, salado, ácido y amargo. Para notarlos bien, deberemos pasar el vino con nuestra lengua de un lado a otro. Tras esta primera degustación, podremos decir que se trata de un vino redondo cuando hay un equilibrio perfecto entre esos 4 sabores.

Después de esta primera impresión es cuando notaremos la textura del vino (el tacto que tiene cuando lo notamos con la lengua). La textura del vino la clasificaremos según su suavidad. Calificaremos un vino positivamente cuando sea suave como la seda o el satén o negativamente si es rugoso y desagradable para nuestro paladar. Eso es algo que nos ayudará a distinguir, claramente, los buenos vinos de los malos.

Otro factor que se analiza al catar un vino es la vía retronasal. Los vinos de larga retronasal son aquellos que, después de beber un trago de vino y expulsar el aire por la nariz, seguimos notando las sensaciones de sabor y textura de un vino. Además, también debemos tener en cuenta el sabor final que nos deja el vino. Puede ser sucio (poco agradable), ácido, tánico… o puede tener un final que destaque muy poco.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.